En esta etapa, la trama nos traslada a la década de 2010, años después del audaz robo del asteroide Goldilocks, mostrando un Happy Valley convertido en una colonia próspera pero llena de tensiones políticas entre la Tierra y Marte. En una charla íntima con sus showrunners, Matt Wolpert y Ben Nedivi, exploramos cómo han mantenido su visión original intacta mientras expanden este universo con el esperado spin-off Star City.
Una visión inalterable en un mar de cambios históricos
Desde que el primer astronauta soviético pisó la Luna en el episodio piloto, For All Mankind dejó claro que no era una serie de nicho, sino un experimento narrativo ambicioso. Al hablar con sus creadores, resalta la claridad con la que han manejado el timón de esta producción. Para Ben Nedivi, la clave reside en cómo la historia alternativa funciona como un espejo de nuestra propia realidad.
«Creo que es como la mejor ciencia ficción. Hay una forma en la que, cuando eres capaz de entrar en la historia alternativa, esta también puede comentar sobre tu propia historia de una manera especial. Todos conocen la historia de lo que pasó, pero en el momento en que te alejas, de repente dices: ‘espera, sé que esto es sobre historia, pero no es la historia que conozco’. Realmente nos dio la oportunidad de explorar un tipo diferente de narración que no se ve mucho en televisión».
Esta capacidad de reescribir el pasado para entender el presente es lo que ha mantenido a la audiencia al borde del asiento. A pesar de los saltos temporales y los cambios en el elenco, el plan maestro que trazaron hace años sigue siendo el norte de la serie. Nedivi asegura que, aunque han existido ajustes lógicos por el talento de ciertos actores, «nuestro plan ha sido prácticamente el mismo desde el principio».
El salto a los 2010 y la madurez de la colonia marciana
La quinta temporada de For All Mankind representa un hito no solo narrativo, sino también técnico. Tras el caos del asteroide Goldilocks, nos encontramos en un 2010 alternativo donde la humanidad ya no solo visita el espacio, sino que habita en él. Happy Valley es ahora una metrópolis marciana con miles de residentes, sirviendo como base para misiones que pretenden llegar aún más lejos en el sistema solar.
Sin embargo, el progreso trae consigo la vieja burocracia terrestre. Las naciones de la Tierra exigen ahora «ley y orden» en el Planeta Rojo, lo que genera una fricción creciente entre los colonos que consideran a Marte su hogar y las potencias que buscan controlarlo desde lejos. Para Matt Wolpert, llegar a este punto de la cronología es un privilegio que no dan por sentado.
«Es bastante salvaje. No sé si esperábamos llegar a este punto de estas temporadas avanzadas cuando estábamos en la primera temporada… pero el hecho de que ahora estemos llegando a contar la historia de los años 2010 y, ya sabes, 50 años del mundo de nuestro programa, es un privilegio bastante especial».
El reparto: Caras conocidas y nuevas promesas en el espacio
Uno de los mayores retos de una serie que abarca décadas es el envejecimiento y la evolución de sus personajes. El elenco que regresa para esta quinta entrega sigue encabezado por el icónico Joel Kinnaman como Ed Baldwin, acompañado de Wrenn Schmidt, Katelyn Prawit, Cynthy Wu, Coral Peña, Toby Kebbell y Edi Gathegi.
La serie también inyecta sangre nueva con incorporaciones de alto calibre. Mireille Enos (recordada por su trabajo en The Killing y Hanna) se une al reparto principal, junto a Costa Ronin (The Americans), Sean Kaufman (The Summer I Turned Pretty), Ruby Cruz (Bottoms) e Ines Asserson (Royalteen). Esta mezcla de veteranos y nuevos rostros permite que la serie mantenga su frescura emocional mientras los conflictos generacionales se agudizan bajo la baja gravedad marciana.
Star City: El esperado vistazo tras la Cortina de Hierro
La confianza de Apple TV+ en la franquicia es tan sólida que no solo han garantizado el final de la serie principal con una sexta temporada, sino que han dado luz verde a Star City. Este spin-off se sumergirá en el lado soviético de la carrera espacial, explorando las vidas de los cosmonautas y los ingenieros detrás del programa que, en esta línea temporal, ganó la carrera a la Luna.
Ben Nedivi se muestra particularmente emocionado por este nuevo capítulo, nacido de la fascinación que sintieron al investigar para la serie original.
«Cuanto más trabajábamos en For All Mankind, más decíamos: ‘oh Dios mío, este programa espacial ruso es una locura’. Son más locos que los estadounidenses. Así que seguimos diciéndole a Apple que había algo realmente interesante y convincente en ese mundo que pensábamos que podría ser su propio programa. Es For All Mankind, pero de una manera muy, muy diferente, con un sentimiento muy distinto».
La conexión con los fans y el realismo de la experiencia
Uno de los detalles que más llama la atención para los fans es el «News Spot» dentro de la aplicación de Apple TV, que sirve como un centro de noticias para actualizar lo ocurrido durante los saltos de década. Nedivi destaca que estos pequeños detalles son cruciales porque ayudan al espectador a no sentirse perdido cuando la serie salta diez años de golpe, ofreciendo un «pequeño vistazo» de los eventos geopolíticos intermedios.
La recepción de la audiencia es el motor que mantiene viva la llama del proyecto. Matt Wolpert confiesa que disfruta incluso de las reacciones viscerales hacia los personajes menos queridos.
«Honestamente, incluso cuando no les gusta un personaje, también amo eso. Me encanta cuando la gente dice ‘odio a esa persona’. Es ese tipo de reacción lo que amo. Por eso, cuando hacemos prensa o hay una proyección, tratamos de verla con la gente… experimentar el show con personas a las que les gusta es un regalo especial».
El equilibrio entre el optimismo y la tragedia
Una de las preguntas más recurrentes para los creadores es quién de ellos es el optimista que busca el éxito de las misiones y quién es el pesimista que prefiere ver las complicaciones. Wolpert revela con humor que ambos intercambian roles constantemente.
«Nos turnamos. Siento que cada vez que yo soy el optimista, Ben dice ‘no lo sé’, y viceversa. Ambos tenemos ambos aspectos en nosotros, que es lo que obviamente sale en el programa: cada vez que algo bueno sucede, siempre hay algo que dice ‘espera un segundo, no seas demasiado bueno’. No puede ser demasiado fácil».
Esta dualidad es la que ha forjado los momentos más memorables de la serie, aquellos donde el público grita un «¡no, por qué!» ante la muerte de un personaje querido o el fracaso de una maniobra crítica. Es esa humanidad, más allá de la tecnología y los cohetes, lo que hace que For All Mankind sea mucho más que una serie de ciencia ficción; es un relato sobre la resiliencia, el sacrificio y el hambre insaciable de la humanidad por alcanzar las estrellas.
Con la quinta temporada ya en marcha en Apple TV y el horizonte puesto en el gran final de la sexta temporada y el estreno de Star City, el universo creado por Matt Wolpert, Ben Nedivi y Ronald D. Moore se erige como un pilar fundamental de la televisión contemporánea. Si buscas una historia que desafíe tu percepción del pasado y te haga soñar con el futuro, no hay mejor destino que este.
Como una de las series más perdurables y aclamadas de Apple TV, ha cumplido una y otra vez gracias al extraordinario talento artístico de los visionarios narradores Ron, Matt y Ben, junto con nuestros socios en Sony; y estamos impacientes por que el público descubra la emocionante conclusión de esta historia cuando se estrene la temporada final el próximo año. Matt Cherniss, jefe de programación de Apple TV.
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