Una alianza clandestina entre el FBI y un sicario de la mafia neoyorquina para resolver el asesinato de un líder comunitario en el sur profundo es el eje de By Any Means (conocida en América Latina como A Cualquier Precio y en España como Por todos los medios), el thriller dirigido por Elegance Bratton y protagonizado por Yahya Abdul-Mateen II y Mark Wahlberg. En una entrevista exclusiva para Culturizando, el cineasta analiza los dilemas morales del caso, cómo los testimonios de las familias reales reescribieron secuencias enteras en pleno rodaje y la urgente necesidad de defender el derecho al voto frente a las amenazas contemporáneas contra la democracia.
Un pacto insólito que confronta la historia de los derechos civiles
El cine histórico adquiere una dimensión visceral cuando expone episodios donde la ley y la moral institucional entran en conflicto abierto. En By Any Means, la narrativa nos sitúa en 1966 tras el asesinato de Vernon Dahmer, presidente de la sede local de la NAACP en Hattiesburg, Misisipi. Dahmer, un respetado empresario y activista que defendía con firmeza la consigna de que quien no vota no cuenta, fue víctima de un atentado con bombas incendiarias ejecutado por los terroristas supremacistas del Ku Klux Klan.
Frente al bloqueo sistemático de las autoridades locales, plagadas de complicidad y simpatizantes del Klan, la investigación federal se encontró en un callejón sin salida. La respuesta del FBI fue recurrir a una estrategia encubierta sin precedentes: emparejar a un agente especial afroamericano con Greg Scarpa, uno de los ejecutores más temidos de la familia criminal Colombo de Nueva York, desatando una cacería implacable donde los límites entre la justicia formal y la represalia armada quedaron completamente desdibujados.
Escrita por Sascha Penn, la película no maquilla la brutalidad del racismo sistémico ni busca justificar la violencia criminal. Se apoya en una premisa directa y contundente: cuando las instituciones democráticas están rotas, la ley formal encuentra límites infranqueables, pero los métodos clandestinos no.
Entrevista exclusiva con Elegance Bratton para Culturizando
Durante nuestra conversación exclusiva con el director Elegance Bratton, exploramos las razones personales e históricas que lo llevaron a abordar este capítulo tan delicado de la lucha por los derechos civiles. Puedes ver la entrevista completa en video a continuación:
La autenticidad en el set: transformando el guion junto a las familias reales
Para Elegance Bratton, la reconstrucción de estos acontecimientos requería ir más allá de los expedientes judiciales o los libros de historia. La verdadera guía ética de la producción se forjó en el terreno, entablando diálogo directo con los familiares sobrevivientes tanto de Vernon Dahmer como de Greg Scarpa. Esas conversaciones fueron tan determinantes que alteraron la puesta en escena durante los días de filmación.
Al consultarle sobre cómo ese contacto personal transformó las decisiones dentro del set, Bratton explicó con total claridad el impacto que tuvo en el desarrollo de los personajes:
«Conocer a la familia Scarpa y a la familia Dahmer definitivamente cambió muchísimo de esta película. Por ejemplo, hay una escena en la que Greg Scarpa consigue el trabajo y está cenando con su familia, y ocurre una confrontación entre padre e hijo… Esa confrontación la conocí directamente en el set. La historia me llegó e inmediatamente la incluí en el guion. Cambié toda la forma de la escena porque sentí que decía muchísimo sobre él como personaje».
Ese compromiso con la verdad y la memoria colectiva cobró una dimensión emotiva al abordar la figura y el legado de Vernon Dahmer, apoyado en los testimonios de su viuda, Betty Dahmer:
«Estábamos muy comprometidos con una autenticidad total y un detalle meticuloso. Vernon Dahmer fue un activista de los derechos civiles, un hombre de familia, y su pérdida fue devastadora para su comunidad. Mucha gente dependía de él».
Vivir el terror en carne propia: el ataque a la casa de los Dahmer
Uno de los momentos más desgarradores y tensos de By Any Means es la recreación del cobarde asalto del Klan contra la casa y el negocio de los Dahmer en Misisipi. Lejos de adoptar una mirada distante o enfocar la perspectiva de los atacantes encapuchados, el director optó por una decisión cinematográfica inmersiva, situando al espectador dentro del pánico que experimentó la familia:
«Quería colocar a la audiencia dentro de la piel de ellos. ¿Qué se siente ser atacado por el Klan? No cómo se siente atacar como el Klan. Visualmente, estás situado desde su punto de vista, dentro de su casa, mientras fuerzas que no puedes ver y que se niegan a mostrar su rostro caen sobre ti».
Los recuerdos compartidos por la viuda aportaron un grado de angustia claustrofóbica que enriqueció la escena:
«Un detalle que no sabía era sobre las ventanas… Habían instalado ventanas nuevas y las cadenas para levantarlas no funcionaban, así que cuando ocurrió el ataque, no podían abrirlas. Yo lo transformé en que estaban selladas, pero la esencia y la forma en que se filmó esa escena vienen directamente de hablar con Betty».
El dilema moral de Wayne Strider: justicia frente a la ley
El eje dramático de la película se sostiene en el constante duelo de voluntades entre el agente federal Wayne Strider, interpretado por Yahya Abdul-Mateen II, y el ejecutor mafioso Greg Scarpa, encarnado por Mark Wahlberg. Esta colaboración obligada expone las contradicciones de un servidor público atrapado entre su apego a las normas y la impotencia ante la impunidad del segregacionismo:
«Para Wayne Strider, Scarpa es, en última instancia, una herramienta. Una herramienta peligrosa. Y para él la pregunta es: ¿puedo usar esta herramienta sin convertirme en Scarpa? Ese dilema se basa en lo que sucede cuando la ley no puede impartir justicia».
El choque entre ambos mundos sostiene el pulso de la cinta, cuestionando hasta qué punto el sistema recurre a métodos extralegales cuando es incapaz de proteger a sus propios ciudadanos.
Un thriller de alto impacto y un llamado urgente a defender la democracia
Aunque By Any Means cuenta con toda la tensión, adrenalina y fuerza visual de un clásico thriller cinematográfico, Elegance Bratton concibió el proyecto como una reflexión necesaria sobre el presente:
«Quiero que la gente primero pase un excelente momento: que paguen su entrada, compren sus palomitas y su refresco, que las parejas se sujeten fuerte en los momentos de tensión… Pero después de eso, quiero que piensen. Vernon Dahmer murió defendiendo la democracia. Y en todo el mundo, la democracia está bajo ataque».
El realizador compartió además cómo sumergirse en la vida de Dahmer transformó su propia perspectiva ciudadana frente a la importancia del voto:
«Incluso para mí, cuando conocí la historia de Dahmer… a lo largo de mi vida adulta había sido ambivalente con respecto a mis derechos de voto; a veces votaba, a veces no. Después de saber quién fue Vernon Dahmer, sientes la responsabilidad de hacerte presente y defender lo que crees. Me sentiría honrado si una sola persona ve esta película y decide salir a registrarse para votar en su honor».
Elenco de primer nivel y un despliegue visual impecable
Junto a los protagónicos de Yahya Abdul-Mateen II y Mark Wahlberg, la película cuenta con actuaciones secundarias destacadas. Giancarlo Esposito ofrece un retrato conmovedor del líder activista Vernon Dahmer, mientras que Nicole Beharie aporta solidez y entereza como Allison, la esposa de Strider. El reparto se complementa con las actuaciones de Josh Lucas, LisaGay Hamilton, LaChanze, David Strathairn y la perturbadora presencia de Ethan Embry en el papel del líder supremacista Sam Bowers.
En el apartado técnico y sonoro, la ambientación visual de época estuvo a cargo del director de fotografía Ante Cheng, el diseño de producción de Tommy Love y el vestuario de Derica Cole Washington. La banda sonora fue compuesta por el célebre trompetista de jazz Terence Blanchard, sumando además una canción original titulada By Any Means, escrita por Diane Warren e interpretada en conjunto por The Isley Brothers y David Kushner.
Por qué es una cita obligada en cartelera
Respaldada por la producción de Alex Lebovici, Chester Algernal Gordon, Basil Iwanyk, Erica Lee, Stephen Levinson, Mark Wahlberg y el propio Elegance Bratton, By Any Means destaca como una de las propuestas cinematográficas más intensas de la temporada. La cinta logra el balance exacto entre el entretenimiento visceral del cine policíaco y el homenaje a los héroes civiles cuyo coraje transformó la historia contemporánea.