La industria del entretenimiento atraviesa un momento de profunda transformación, donde los creadores hispanos ya no esperan una invitación para sentarse a la mesa: la están construyendo desde los cimientos. Durante la reciente edición de Avance Global 2026, celebrada del 14 al 16 de septiembre en The Bellagio de Las Vegas, se reunieron más de 6,000 líderes, empresarios, inversores y voces influyentes con un propósito claro: acelerar la prosperidad económica, el liderazgo y la movilidad de la comunidad a través de la unión de capital, estrategia y cultura.
En este contexto de convergencia económica e influencia cultural, el cine independiente alza la voz con proyectos que trascienden etiquetas. Uno de los momentos más esperados de la cita fue el panel titulado From vision to screen: The making of ‘Live Like That’, un espacio donde el cineasta Dito Montiel y el productor Javier Chapa compartieron detalles íntimos sobre la gestación de esta esperada película. Conversando sobre este recorrido creativo y las oportunidades reales para los latinos en el ecosistema actual de Hollywood, ambos referentes diseccionaron cómo el cine independiente está reescribiendo las reglas del juego.
Universalidad frente a los estereotipos: el verdadero motor creativo
Una de las preguntas recurrentes al hablar de la representación hispana en la gran pantalla gira en torno a si la industria tradicional está dispuesta a ceder espacios de poder y a validar relatos auténticos. Para Javier Chapa, el secreto no reside en buscar una validación forzada, sino en apostar por la excelencia narrativa.
«Pienso que todo empieza por contar una gran historia que sea universal, que casualmente trata sobre protagonistas latinos y latinas», reflexionó Chapa durante nuestra conversación.
El productor enfatizó que, si bien el filme se centra en una familia latina, el núcleo de la trama conecta con cualquier espectador gracias a temas transversales como la superación personal en momentos de extrema dificultad y, fundamentalmente, la voluntad de perdonar. Lejos de verse limitados por un mercado hiperregulado y contractivo, los creadores encuentran hoy un horizonte fértil.
«Hay oportunidades en este entorno tan contractivo para encontrar historias que alcancen a una audiencia más amplia. Además, existen oportunidades maravillosas para las películas en idioma local que están surgiendo en Sudamérica, América Latina y México», añadió el productor sobre el auge de los contenidos regionales con proyección internacional.
Democratizar el medio: la era dorada de los creadores independientes
La producción de cine independiente ha dejado de ser una carrera de obstáculos solitaria para convertirse en un movimiento de empoderamiento colectivo. Frente a la nostalgia de quienes idealizan épocas pasadas de la industria cinematográfica, el director Dito Montiel ofreció una perspectiva radicalmente optimista sobre el acceso a la realización audiovisual en la actualidad.
«A la gente le gusta decir lo geniales que fueron los años setenta para el cine, y yo siempre pienso que aquello fue genial para diez directores y veinte actores; ahora es bueno para diez mil, lo cual te da muy buenas probabilidades», apuntó Montiel con agudeza.
Para el director, el mensaje central que debe calar en los nuevos talentos es la autonomía operativa: ya no es necesario aguardar a que los grandes estudios tomen la iniciativa. La capacidad tecnológica y los nuevos canales de distribución permiten que una buena idea encuentre su camino de manera orgánica.
«La buena noticia es que puedes hacer cosas, no tienes que esperar a que alguien vaya hacia ti; puedes hacerla y, si es una buena historia, puede encontrar un hogar hoy en día», recalcó Montiel, convencido de que este cambio estructural dinamiza el mercado para mejor, derrumbando barreras preexistentes.
Del papel a la gran pantalla: el fenómeno de ‘Live Like That’
El panel de Avance Global 2026 profundizó también en la trastienda de ‘Live Like That’, una producción que reúne a reconocidas figuras del talento hispano como los actores Roselyn Sánchez y Esai Morales, bajo la dirección de Dito Montiel y la producción de Javier Chapa. El encuentro sirvió para desglosar el esfuerzo titánico que exige transformar una idea conceptual en un largometraje comercial capaz de competir en las grandes ligas.
El proyecto destaca no solo por reunir a nombres consagrados frente a las cámaras, sino por el modelo de distribución alcanzado. A pesar de mantener la libertad creativa y el alma propia del cine independiente, la película logró un respaldo de alcance masivo.
«Aunque es una película independiente, está siendo lanzada por un distribuidor global importante, Sony Films, y estará en cines a nivel nacional; por lo que, aunque es independiente, todavía tiene esa sensación de estreno teatral de estudio», explicó Chapa sobre el alcance comercial del filme.
Más allá de las cifras de taquilla o la estrategia de distribución, los realizadores insistieron en que el valor diferencial de ‘Live Like That’ reside en su carga emocional y en el mensaje que transmite al público general. La película aborda los momentos límite de la existencia humana y cómo la empatía y la compasión actúan como salvavidas cuando la vida pone a prueba la resiliencia individual.
Economía, cultura y el futuro de la comunidad latina
La inclusión de este panel dentro de la agenda de Avance Global 2026 subraya la conexión directa entre el poder económico y la soberanía narrativa. La cumbre —que congregó en Las Vegas a figuras de la talla del chef José Andrés, la exadministradora de la SBA Isabel Guzman y el empresario Daniel Lubetzky— partió de la premisa de que el músculo financiero y la influencia mediática deben marchar de la mano para consolidar el progreso de la comunidad.
Espacios como el protagonizado por Montiel y Chapa demuestran que la cultura pop y la industria del cine no son meros vehículos de entretenimiento, sino activos estratégicos de alto valor. Controlar los propios relatos, financiar historias con identidad propia y proyectarlas hacia audiencias globales consolida un ecosistema donde el talento hispano deja de ser una cuota de representación para convertirse en el epicentro de la vanguardia cinematográfica contemporánea.