Febrero 13, 2018

7 conceptos filosóficos que le dan sentido a la existencia

7 conceptos filosóficos que le dan sentido a la existencia

Por Daniel Colombo |

La búsqueda de sentido de la vida es profunda, intensa y permanente; nos acompaña hasta el último suspiro mientras estamos en este mundo físico. ¿Para qué estamos aquí? ¿Cuál es el propósito de mi vida? ¿De qué forma puedo atravesar mejor los desafíos? Estas y otras preguntas tienen respuesta desde conceptos filosóficos, que nos invitan a bucear aún más profundo en las a veces turbulentas aguas de la existencia.

En este artículo invito a repasar siete ideas frecuentes que se cuestionan muchas personas, como un aporte a la búsqueda y mayor comprensión de lo que implica Ser Humano.

1.     Ser.  

Acaso una de las nociones filosóficas más complejas, tiene varias acepciones. Una de las más frecuentes es la que remite, como nombre abstracto, a “lo que es”. En esencia representa un valor existencial, absoluto, y que conecta muchas veces con la metafísica (lo que está más allá de lo físico).

Desde la perspectiva de construcción de sentido para el desarrollo personal, el Ser es abarcativo de la totalidad de la persona. Se dice que el Ser es inmanente (permanente, trasciende todo lo conocido, incluso las fronteras del tiempo y el cuerpo físico que habitamos), y que, si logramos conectarnos, trae la llave de la sabiduría interna, por cuanto nos permite conocernos más profundamente y vivir en consecuencia.

Ejercicio: Preguntas poderosas acerca del ser. ¿Quién soy? ¿Para qué estoy aquí? ¿Cuál es mi misión en la vida? ¿En qué mejor persona me puedo convertir? ¿Cómo visualizo internamente mi Ser? ¿En qué momentos me siento conectado con mi Ser verdadero? ¿Qué máscaras me impiden vivir más de acuerdo a mi Ser? ¿Cómo me condiciono cuando no vivo desde mi propio Ser?

2.     Infinito.

Este concepto puede ser visto desde aspectos puramente matemáticos, así como desde los filosóficos. Alude a lo que no tiene límites; proviene del latín “infinitas” -lo que no tiene fin-. Como abstracto que es, el ser humano ha buscado definirlo, ya que por naturaleza esta experiencia humana busca encuadrar el conocimiento en algún compartimento que le resulte más amigable y accesible en términos de su entendimiento.

Infinito representa aquello que no tiene principio ni fin; es una continuidad permanente, sin punto final. En este aspecto tiene consonancia con el concepto de eternidad, aunque ésta suele ser más ligada a la medida del tiempo.

Para graficarlo se lo asocia con el espacio exterior, del que aún no se conoce límite alguno, y que, como tal, es un espacio inconmensurable e inabarcable desde el entendimiento humano.

Desde la perspectiva de desarrollo personal, el infinito es un concepto que aplica para saber que el auto conocimiento no tiene límites, va y viene (como en el símbolo del “8” que identifica esta idea; algo continuo, en un fluir permanente). También apoya la idea del indescifrable potencial que tiene cada ser humano para alcanzar todo lo que se proponga, en un devenir infinito.

Ejercicio: Preguntas poderosas acerca del infinito. ¿Cómo es mi auto imagen proyectada al infinito? Si tuviese un espejo para atravesar el tiempo y la distancia, ¿qué vería de mí? ¿Cómo observo mi vida cuando la proyecto al infinito? ¿Cuál ha sido una experiencia de infinito que he vivido me ha conectado con algo superior?

3.     Trascendencia.

La palabra “trascendencia” viene del latín transcendentia y significa “cualidad que está más allá de los límites naturales”. Sus componentes léxicos son: el prefijo trans- (de un lado a otro), scendere (trepar, escalar), -nt- (agente, el que hace la acción), más el sufijo -ia (cualidad).

Por lo tanto, esta idea de trascendencia permite al ser humano ponerse en perspectiva de que hay cosas que no dependen de él, que están fuera de su campo de actuación concreto; y que hay algo más allá que no sabe aún qué es.

En el mundo de los sentidos, la magnificencia de un atardecer, observar una noche llena de estrellas o un imponente paisaje natural, abren un sentido de trascendencia. Aquí se transforma eso en una experiencia emocional: lo conecta con algo superior, insondable, más grande que la propia existencia.

Platón, Sócrates, Kant y otros filósofos con su obra apuntan a que el ser humano vaya más allá de este plano físico: traen respuestas que se dicen que son trascendentales. Entonces, es posible conectar con un sentido mayor de la vida, y allí aparece la trascendencia.

Ejercicio: Preguntas poderosas acerca de la trascendencia. ¿Qué es para mi la trascendencia? ¿De qué forma me conecto con la trascendencia? ¿Siento y vivo con un sentido mayor al de la mera experiencia humana? ¿Cómo puedo tener una vida con sentido más trascendente? ¿Qué acciones concretas puedo encarar para tener un paso por este mundo con mayor trascendencia y legado personal?

4.     Alma.

En siglos pasados, se hablaba de la contraposición cuerpo y alma. En la actualidad ha evolucionado hacia considerar al Alma como la parte interior de la persona que forma parte de su ser espiritual. Es un concepto alejado de lo material, invisible, que se aloja dentro del ser humano, y se afirma que lo trasciende una vez que se deja el cuerpo físico.  Algunos filósofos de distintas culturas distinguen a su vez el alma del espíritu: la primera, aspectos más trascendentes; y el segundo, el entendimiento y hasta la voluntad (“tiene un espíritu de superación”). De allí la conocida trilogía conceptual, alma, cuerpo y espíritu. Algunos suman la mente a este conjunto.

Muchas religiones estigmatizan el concepto del alma, con la idea de que si se cometen actos que van en contra de dicha doctrina, el alma de la persona cae en desgracia. Un ejemplo es el del purgatorio de almas del catolicismo.

En cualquier caso, el concepto de Alma alude a algo puro en su origen; es una llama interna vivaz y activa que le da sentido a la existencia, y a través de la cual encuentra trascendencia en su manifestación física.

Ejercicio: Preguntas Poderosas acerca del Alma: ¿Qué representa el Alma para mí? ¿Cuándo siento que estoy conectado con mi alma? ¿De qué forma me siento cuando pongo el alma en lo que hago? ¿Cómo me retraigo cuando pierdo de vista la pureza original de mi alma? ¿Cómo puedo estar más consciente de mi alma en mi paso por el mundo?

5.     Espíritu.

Se le llama espíritu a una manifestación inmaterial, dotada de razón, que se dice que forma parte del alma de la persona. Dentro de sus distintas concepciones, hay espíritus asociados a la voluntad, lo gánico (de ganas) y el poder hacedor en concreto que tiene una persona. También se lo utiliza frecuentemente con sentido religioso o de doctrinas donde lo muestran como espectros (buenos o malos), ligado a cuestiones culturales y creencias individuales. Por ejemplo, en ciertas religiones el espíritu es una fuerza positiva que representa dogmas y poderes divinos; y hasta tiene su imagen asociada a una paloma blanca.

Desde la perspectiva del desarrollo personal, el espíritu es una fuerza interna humana enfocada en facilitar la forma en que un ser humano ejerce su hacer en el mundo; su forma de conectarse con el Ser interno, y con aquello que lo dota de sentido. Se considera que forma parte del alma de una persona, y algunos filósofos le dan el rol del “aspecto racional” del alma, como cuando se lo aplica como sinónimo de personalidad, energía y carácter.

También el espíritu es considerado como la representación de aquello que es inherente a la esencia de un ser humano y hasta un objeto (“En su espíritu, esta obra de arte…”).

Ejercicio – Preguntas Poderosas sobre el espíritu: ¿Qué es, para mí, el espíritu? ¿Cómo identifico el mío? ¿Cómo me apoya? ¿En qué circunstancias reconozco que es mi espíritu el que prevalece o me guía? ¿Tengo una concepción trascendente de mi espíritu? ¿Hay creencias que ya no me sirven acerca de mi espíritu interno? ¿Cómo puedo vivir más conectado con mi espíritu?

6.     Universo.

Desde la perspectiva científica, el universo es la suma de todo lo que existe con sus correspondientes leyes físicas; esto engloba al tiempo, al espacio, a la materia, a la energía, etc. Según los científicos, el universo tiene una edad aproximada de trece mil millones de años y una extensión visible de noventa y tres mil millones de años luz (datos de Wikipedia).

El concepto filosofal de universo está lleno de enigmas, por cuanto también nos conecta con algo superior, inabarcable, infinito y lleno de poder -cualquiera sea la acepción que tengas de esto-.

En una perspectiva humanística y del auto desarrollo, se concibe al universo como una fuente de todo poder y existencia. Algunas corrientes postulan que es como un gran genio dispuesto a ser el proveedor universal de lo que cualquier ser humano anhele, si sabe conducir su “pedido al universo” según la conocida Ley de la Atracción.

Otras corrientes aplican el concepto de universo no sólo para pedir, sino para soltar allí lo que ya no funciona; algo así como un gran basurero de situaciones indeseadas o sobre las que no se tiene control ni noción de cómo resolverlo. Con su asociación con el Cosmos en su totalidad, insondable, profundo y penetrante, lo cierto es que el universo es un canal de conexión profunda en la búsqueda de sentido, y para ayudar a dar significado a lo que quizás no lo tenga en este mundo físico.

También en el auto conocimiento se utiliza este concepto para tomar dimensión de quien soy como ser humano; apenas un punto en la eternidad del universo.

Ejercicio – Preguntas Poderosas sobre el Universo:  ¿Qué es para mi el universo? ¿Soy parte de un gran sistema universal o vivo solo mi vida, con un principio y final intrascendente? ¿He tenido experiencias de sintonía con la fuerza del universo? ¿Cómo están mis emociones cuando se dice que las fuerzas del universo se han revelado -por ejemplo, en desastres naturales y catástrofes-? ¿Puedo estar más consciente de lo pequeño que soy frente a esa dimensión inconmensurable? ¿Para qué me sirve esto?

7.     Presente.

En términos científicos, presente es el tiempo actual en el que estoy, ahora mismo. También se llama así a los regalos que se entregan las personas.

En una concepción del auto desarrollo, presente alude a la capacidad de vivir aquí y ahora, sin proyectarse en el pasado o en el futuro.

El eterno presente -que es lo único que existe en realidad- es lo que sostienen muchas escuelas filosóficas que es el reaseguro para dotar a la experiencia humana de menos ataduras, no estar pendientes del pasado o del futuro, y no caer en la depresión (generalmente colocada por acontecimientos pasados) o en la ansiedad (que siempre está en el futuro).

El presente es un concepto esencial para el disfrute y el bienestar del ser humano, el ahora. Se contrapone con las personas que suelen vivir de recuerdos (“todo tiempo pasado fue mejor”) y no aceptan el momento actual tal cual es; o los futuristas que viven en función de una expectativa acerca de cómo quieren que sean las cosas.

De allí que el presente es una herramienta crucial para alcanzar la paz, equilibrio y bienestar, aceptando sin apego al resultado de las cosas, reconociendo lo que está aquí, hoy mismo, y sin expectativa mayor por lo que vendrá. Desde esta posición de la persona, es posible vivir con menos estrés y menos pendiente del futuro, que, de todas formas, siempre es incierto. Prácticas como el yoga, la meditación, el mindfulness, tai chi y otras, apuntan a enfocar la energía vital en el presente.

Ejercicio – Preguntas Poderosas acerca del presente.  ¿Cómo estoy ahora mismo, en este instante, en mi vida? ¿Qué pensamientos me dominan? ¿Cómo puedo conquistar más paz? ¿En qué momentos estoy totalmente presente -ni en el pasado ni en el futuro-? ¿De qué forma me apoyaría vivir en el presente de mi vida? ¿Cuál es el precio que pago cuando vivo en el pasado o en el futuro? ¿De qué me pierdo cuando no vivo en el presente?

Daniel Colombo

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