Febrero 26, 2018

Cómo reponerse de un gran fracaso

Cómo reponerse de un gran fracaso

Por Daniel Colombo |

Vivimos en una época donde el exitismo ha dado lugar a cierta pérdida de sentido. Parece que es preferible lograrlo a toda costa, pese a quien le pese, incluso dejando el propio pellejo, que arriesgarse a que las cosas puedan salir mal.

Por otro lado, muchas personas están estancadas en sus proyectos debido a la imposibilidad de moverse por miedo a fracasar. De esta forma no se arriesgan y permanecen quietos, sin saber cómo moverse ni por dónde arrancar.

Las personas que avanzan en la vida son los que se exponen al fracaso y le hacen frente.

Más allá de que a cualquiera le gustaría tener éxito en todo lo que emprenda, esto no existe. Cualquier cosa que emprendas, como una nueva relación amorosa, un negocio, empresa, carrera profesional o desafío, puede fracasar.

Hace años un talentoso multimillonario que fue mi mentor empresarial me comentaba que él ha fracasado más de 90% de las veces; sin embargo, elige conscientemente capitalizar ese alto porcentaje, y quedar en su corazón con el 10% de éxito que tiene, y con el que amasó una fortuna y le permitió desarrollar su pasión alrededor del mundo.

·      ¿Qué hacer cuando se fracasa irremediablemente?

Hay un punto en la evolución de un proyecto de cualquier tipo donde el hacedor tiene la profunda convicción interna de que se está fracasando, y, si bien puede contar con un tiempo más para seguir desplegándolo, seguramente sabe que no hay vuelta atrás para revertir los resultados.

Aquí tienes claves para reponerte de un gran fracaso, que llevarán incluso a encontrarle sentido para proyectar lo nuevo más grande, mejor y con mayor solidez:

1.     Expectativas realistas. Si lo opuesto al éxito es el fracaso, las expectativas desmedidas constituyen uno de los caminos más directos hacia el resultado indeseado en cualquier aspecto en el que se emprenda. La expectativa mal conducida, esa que obnubila y ciega la posibilidad de una real interpretación de las cosas, es el pasaporte más seguro al fracaso. Diseña y gestiona tu expectativa y la de tu entorno de forma tal de focalizarse en la realidad.

2.     Planificación y seguimiento. Medita seriamente si has sabido planificar siendo implacable y abarcando todos los costados del proyecto, y si has dado el seguimiento apropiado. La gran mayoría de los desvíos que conducen al fracaso se basan en la improvisación.

3.     Date tiempo. La persona que fracasa entra en una etapa de duelo; y como duele quiere sacárselo de encima pronto. No es posible atravesarlo de esta forma. Apóyate en personas que te quieren bien y no te juzgarán, sino que te apoyarán a rehabilitarte para estar nuevamente fuerte por dentro.

4.     Aprender del error. En el fracaso valiosos aprendizajes ocultos detrás de una experiencia fallida y que éstos constituyen una excelente escuela. Aunque duela, forman parte de la condición humana y de la evolución permanente. Los destinados a tener éxito son quienes han aprendido a sobrellevar el fracaso muchas veces, y se han convertido en maestros para gestionarlo sin tanto impacto emocional.

5.     No medir sólo el fracaso económico. La inmensa mayoría de las personas asocian la palabra fracaso con el tema del dinero. Si bien esto es trascendente, no es lo único. He atendido casos en mis consultas como master coach de personas devastadas emocionalmente, traicionadas por el entorno, y otros donde han dejado su salud en el camino. Quiere decir que la variable económica al fracasar es una de las varas con las que se mide, pero no la única.

6.     No creerse del todo el éxito que se obtenga. Otro problema frecuente es la no preparación para un fracaso, debido a que quizás se cuente con cierta repercusión (aquí llamada éxito) en otro campo o en este mismo proyecto. Quedarse anclado en cualquiera de los dos polos es una visión errónea, ya que ninguna de estas cosas será permanente.

7.     Flexibilizarse internamente. El hacedor sabe que el éxito, así como el fracaso, está esperándolo. Es clave no anular ninguna de estas dos posibilidades, y considerarlas como primas hermanas complementarias.

8.     Descubrir el sentido oculto de lo que salió definitivamente mal. Pasados los momentos iniciales de la evidencia del fracaso, hay que rendirse. Rendirse, no en el sentido de dejarse estar y abandonarse, sino de entregarse a vivir esa experiencia por cruda que resulte.

9.     Asume la parte que te toca. Quizás sea esta la más dolorosa, por cuanto entraña algo muy profundo de auto crítica. Conviértela en aprendizaje, no en auto flagelación: llegado al punto del fracaso irremediable, no hay nada que puedas hacer para revertirlo, se consciente de qué cosas no tuviste en cuenta, qué señales no viste -generalmente hay muchas- y qué dejaste de percibir por algún motivo, que desencadenó ese resultado.

10.  No repartas culpas. Aunque una parte tuya tenga rabia y lo niegue, posiblemente tuviste mucho que ver en ese fracaso. Es normal que te resulte difícil de aceptar. Es necesario que hagas tu análisis y permitas que el tiempo y tu sapiencia interior ponga las cosas en perspectiva.

11.  Reenfoca tu energía negativa. Luego de un breve tiempo empieza a dedicar tu foco a otra cosa más elevadora. Hacer salidas saludables, conectar con algo que te produce un profundo placer, escribir tus memorias, buscar una organización no gubernamental que necesite un Mentor para emprendedores, ordenar tu biblioteca y regalar cosas que ya no usas. Todo vale para que hagas el switch interno que se requiere para salir de a poco de la sensación de fracaso.

 

Que no hayas tenido éxito en este proyecto no significa que tu vida sea un fracaso completo. Ya sabes que, posiblemente, habrá muchas personas que se irán de tu lado, porque cuando todo va bien aparecen los llamados “amigos del campeón”. Sin embargo, debes saber que ese es su problema, y no el tuyo. Elige bien con quien compartir tiempo de calidad; y verás cómo, paso a paso, con pequeñas metas microscópicas, alcanzarás ese estado interno de equilibrio que creías perdido. Y dando otros pasos más, estarás en carrera nuevamente con un nuevo proyecto o empresa.

Daniel Colombo | danielcolombo.com

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