Puntos de vista: cómo interactuar desde tres perspectivas

Oct 09, 2017 | Bienestar - Vida

Por Daniel Colombo |

Todos los humanos vamos por el mundo observando las cosas y situaciones, conformando nuestro particular punto de vista. Una gran verdad dice que “nosotros no vemos el mundo como es: lo vemos como somos nosotros”.

En el proceso de los puntos de vista es posible aplicar tres perspectivas, que son especialmente útiles en caso de diferencias, disputas o discusiones, e, incluso, cuando quieres tener mayor amplitud de criterio sobre cualquier cosa.

·       Las tres perspectivas

Una primera posición, es la que siempre surge espontáneamente, y tiene que ver con el “yo mismo”. Es indisoluble del esquema de pensamiento de cada uno, y se construye en base a la historia personal, las creencias y las percepciones que se tienen. Esta mirada desde el “yo mismo” es subjetiva, puesto que representa apenas una parte del universo de la realidad de las cosas, y se conjuga con las emociones y los sentimientos. Al mirar desde el “yo mismo” generalmente evitamos conectar con la posibilidad de otras alternativas paralelas.

Esta primera posición es la que surge cada vez que emites un juicio “sobre” los demás: lo haces desde tu perspectiva, desde tu “yo personal”. Esto es lo que significa, simplemente, VER las cosas, y representa tu visión individual.

La segunda posición es la que permite que te pongas en los zapatos de la otra persona. Saldrás de tu particular mirada, y establecerás la empatía. Esta segunda opción es fácil de lograr cuando alguien piensa parecido a nosotros, o le tenemos un afecto especial. El desafío es practicar la empatía cuando estamos con visiones opuestas de las cosas en cualquier aspecto.

Practicarla constantemente es un ejercicio que te permitirá empezar a entender al otro -no necesariamente adherir ni justificar-, respetando su posición particular. Hazte preguntas como ¿Qué está sintiendo esta persona para actuar así? ¿Qué cosas lo desafían? ¿Cuáles son sus objetivos? para lograr ser más empático. Así tendrás más información. Esta posición te permite MIRAR más profundamente las cosas, y ayuda a acercarte a la posición del otro.

Por último, la tercera posición implica que te distanciarás, observarás una nueva realidad, desapegada a las emociones y sentimientos. Es como si tomaras un vuelo en un avión y miraras las cosas desde arriba, de costado, desde abajo; es decir, en diferentes perspectivas.

Te ayudará preguntarte: ¿Qué es lo que ha detonado este problema? ¿Cómo interactúa esta persona frente al problema? ¿Qué objetivo se propone? ¿Qué estoy sintiendo respecto a la situación? ¿Cómo repercute en mi cuerpo y mis emociones? Esta es la posición ideal para OBSERVAR.  Serás un observador externo.

Más allá de la diferencia que conoces ahora entre ver, mirar y observar, yendo más profundo también puedes practicar una cuarta posición, que es aún más desapegada y lejana de la situación: es como si una mosca observara una situación desde una pared blanca lejana, y, desde esa mirada, tiene un contexto mucho mayor.

Cambiando tus filtros internos y moviéndote entre estas posiciones, podrás tener mayor perspectiva y flexibilizar tus puntos de vista, a partir de integrar miradas, con el objetivo de tener otra amplitud de criterios.

 

Daniel Colombo | www.danielcolombo.com | Tw @danielcolombopr | Ig: @daniel.colombo

Coach especializado en alta gerencia y profesionales; conferencista internacional; escritor y comunicador profesional

 

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