Vidas interesantes: Aristóteles Onassis, el magnate del siglo XX

Mar 15, 2017 | Historia - Vidas Interesantes

Aristóteles Sócrates Onassis, fue el magnate griego más famoso de la industria naviera del siglo XX y el hombre más rico del mundo en su época, tanto así, que se decía que «de vender todos sus activos, Wall Street temblaría». Nacido en Esmirna el 15 de enero de 1906, Onassis procedía de una familia griega acomodada dedicada al comercio del tabaco en la ciudad de Esmirna (en el Asia Menor, perteneciente al Imperio Otomano); la familia quedó arruinada a raíz de la ocupación griega de la ciudad al final de la Primera Guerra Mundial (1914-18) y la posterior recuperación por Turquía en la Guerra Greco-Turca de 1920-22, que les obligó a emigrar a Grecia.

Onassis fue enviado a Argentina a hacer fortuna en 1923; y lo consiguió mediante un negocio de importación de tabaco oriental. Convertido en millonario a finales de los años veinte, no sólo superó la crisis económica iniciada en 1929, sino que aprovechó la depresión mundial de los años treinta para comprar y construir a bajo precio buques de carga, con los que constituyó una flota consolidada y extendida en los años de la Segunda Guerra Mundial (1939-45).

En 1946 se casó con la hija de un importante armador griego, de la que se divorció poco después para iniciar un romance con la cantante lírica María Callas. Se convirtió en uno de los hombres más ricos del mundo merced a su negocio de armador, aunque adquirió también inmuebles, salas de espectáculos y hoteles, incluido el mítico Casino de Montecarlo (1953).

Mantuvo relaciones de colaboración con el Estado griego desde los tiempos en que le representó como cónsul en Argentina hasta que, en 1957, obtuvo la concesión de las líneas aéreas griegas (fundando la compañía Olimpic Airways). En 1968 se casó con la viuda del asesinado presidente norteamericano Kennedy.

A pesar de todo su éxito, el final de su vida se vio sumido por la tragedia. Su hijo heredero falleció con tan sólo 23 años de edad, su hija constantemente lo desafiaba y poco le faltó para perder su fortuna e imperio, debido a una alianza que decidieron pactar sus competidores, lo que logró rehuir gracias a la nacionalización del Canal de Suez por parte del gobierno de Nasser en Egipto.

Falleció poco tiempo después, el 15 de marzo de 1975, a causa del deterioro físico causado por su constante hábito de fumar habanos, lo cual le condujo a una neumonía, y por el desgaste que le implicó el estrés de sus últimos días.