Extrañas Enfermedades: Síndrome de la boca ardiente

Dic 06, 2016 | Extrañas Enfermedades - Salud - Vida

En nuestros días, con algunas píldoras, un simple tratamiento a seguir y algunos días en la cama es suficiente para terminar con numerosas enfermedades. Otras pueden requerir de algunos tratamientos más complejos, una internación o quizás una intervención quirúrgica, así como más tiempo y paciencia. Finalmente, existen otras que aunque se traten con todos estos elementos, no siempre es suficiente, lo cual despierta gran curiosidad y muchas interrogantes en el ambiente médico. Hoy te presentamos una extraña enfermedad: Glosodinia o Síndrome de la boca ardiente

La glosodinia (también referida en la literatura médica como síndrome de boca ardiente), es una enfermedad de origen desconocido sin etiología definida que se caracteriza por sensaciones dolorosas de ardor en la cavidad bucal. Los pacientes refieren una sensación persistente de quemazón, pero la exploración visual de la mucosa y los resultados de pruebas analíticas no detectan anormalidades que las expliquen. Aunque relativamente común, se sabe poco aún acerca de su etiología y fisiopatología.

La Asociación Internacional para el Estudio del Dolor la define como una «entidad nosológica distintiva caracterizada por el incesante ardor oral o dolor similar en ausencia de cambios detectables en las mucosas» y como un «ardor doloroso en la lengua o en otras membranas mucosas orales», mientras que según el Subcomité de Clasificación de Cefaleas de la International Headache Society se trata de una «sensación de ardor intrabucal sin aparentes causas de origen médico u odontológico».

Actualmente, es motivo de controversia establecer si se trata de un trastorno de origen fisiológico o si más bien constituye la manifestación de alteraciones psicosomáticas. A tenor de los datos disponibles, la interpretación más documentada es la que apunta a la etiología multifactorial, con especial atención a la raíz fisiológica.

Los últimos hallazgos apuntan a neuropatías tanto centrales como periféricas, que posiblemente en algunos pacientes representan un síndrome de dolor psicológico (phantom).

Al describir sus síntomas, el paciente refiere dolores o molestias que van alternando entre lengua, paladar, encías o labios y que asocian con:

  • quemazón
  • lengua reseca o entumecida, picor, hormigueo
  • encías doloridas e hipersensibles
  • paladar abrasado/abrasivo, de lija
  • labios cortados
  • sabor metálico

El paciente puede presentar xerostomía subjetiva —sensación de sequedad en la boca sin una causa aparente como la hiposalivación—, parestesia oral —hormigueo por ejemplo— y alteraciones en el gusto o el olfato —disgeusia y disosmia. Al tener la sensación subjetiva de sequedad, el paciente tiende a buscar alivio bebiendo compulsivamente agua, preferiblemente fría, y, dado que no se conoce el modo de aliviar los síntomas, a aislarse de su entorno y a caer en estados depresivos.

El diagnóstico de glosodinia se establece por exclusión. A él se llega después de haberse confirmado que los síntomas que refiere el paciente no se deben a ningún proceso conocido, ya sea sistémico o periférico, que pudiera ser asociado a:

  • candidiasis
  • deficiencias en la secreción salivar
  • efectos secundarios de medicamentos antidepresivos o IECA
  • ansiedad o estrés
  • tratamientos de radioterapia o quimioterapia
  • alcoholismo
  • enfermedades del sistema inmunitario (como el síndrome de Sjögren o el lupus)
  • diabetes
  • anemia ferropénica, avitaminosis