Lo que debes saber sobre el Domingo de Pascua

La Pascua es una fecha importante en los calendarios de otras religiones además de la cristiana. Sin embargo, lo que hoy conocemos y las actuales celebraciones de la Pascua tienen raíces conocidas que comienzan desde la misma palabra Pascua.

El nombre

En la mayoría de las idiomas con excepción del inglés y del alemán, el nombre Pascua deriva de la palabra Pesach, nombre hebreo para las pascuas, una festividad judía que está ligadamente fuertemente con la católica. Las Pascuas judías duran entre 7 u 8 días en recuerdo del éxodo y la libertad del pueblo israelita, que escapara del faraón egipcio. Salvo las acepciones del inglés y el alemán, el resto de los idiomas suelen utilizar términos referidos a la Pascua, basados en la palabra hebrea.

 

Orígenes judíos

Aunque en el Nuevo Testamento o en las Escrituras de los padres apostólicos, no hay ninguna indicación de la existencia del festival de Pascua, un texto de comienzos del siglo II sostiene que el festejo de Pascuas es una práctica temprana en el cristianismo. Sin embargo, la mayoría de los historiadores concuerdan en que el festejo conocido mundialmente como Pascha (o variaciones de eso) se presentó muy probablemente como continuación de las celebraciones de la Pascua judía, con un fuerte énfasis en la Resurrección de Jesús y con algunos agregados posteriores provenientes de culturas paganas.

 

Raíces germánicas

No hay duda sobre ciertas raíces paganas de los rituales de las Pascuas cristianas. En la zona germánica, al igual que en otras regiones del mundo, la evangelización no pudo desarraigar del todo los festejos más importantes de estos pueblos. Allí se celebraba antiguamente una fiesta en honor a Eostre, diosa pagana germánica de la primavera y la luz. Era un festival del equinoccio de la primavera, el 21 de marzo, en el que se celebraba el fin del frío y la oscuridad y la vuelta a la vida después del crudo invierno.

 

Símbolos de la Pascua

Parte de la simbología de esta fiesta era el conejo, adoptado como símbolo de fecundidad, que aún hoy en día se sigue utilizando en las decoraciones de esta celebración. Este elemento de la tradición de Europa occidental nunca fue aceptado por los cristianos ortodoxos, lo que nos indica que es verdaderamente un icono ajeno a la Pascua religiosa.

Los huevos coloreados como rayos del sol son traídos por el conejo de Pascua, también como símbolo de la fecundidad y de la vida que renace. Los niños de varias partes del mundo, colorean y esconden huevos de Pascua. Sin embargo, este juego tampoco fue adoptado por países tradicionalmente cristianos, otro prueba del origen pagano de estos símbolos. El origen de esta costumbre viene de los antiguos egipcios, quienes acostumbraban regalarse en ocasiones especiales, huevos decorados por ellos mismos. Los decoraban con pinturas que sacaban de las plantas y el mejor regalo era el huevo que estuviera mejor pintado. Ellos los ponían como adornos en sus casas.

 

Costumbres no religiosas en torno a Pascua y Semana Santa

Tanto en Estados Unidos como en Noruega y Republica Checa, las celebraciones de estas fiestas traen aparejadas algunas tradiciones locales que se escapan de su sentido religioso. En los Estados Unidos, por ejemplo, el día de Pascua se ha convertido en un fenómeno comercial del que participan familias de diversas religiones.

El sentido de la Pascua se ha tergiversado y ha pasado a ser una celebración infantil. Los huevos y conejos de Pascua se venden en variadas presentaciones, desde el tradicional huevo de chocolate, hasta muñecos y juguetes. También se ha adoptado la modalidad germánica de adornar y esconder los huevos; esto se realiza en la tarde del sábado para comenzar su búsqueda en la mañana del domingo. De acuerdo a las historias de los niños, los huevos fueron ocultados durante la noche junto a otros confites por el Conejito de Pascua en una cesta de pascua que los niños esperan encontrar cuando despiertan.

En Noruega, la tradición de Pascua incluye el esquí en las montañas y los huevos que pintan para adornar. Pero existe un elemento típicamente noruego que resulta muy curioso: es una tradición solucionar asesinatos en Pascua. Todos los canales principales de la televisión muestran crímenes e historias detectives, las revistas publican historias donde los lectores pueden intentar descubrir quién lo hizo, y se publican muchos libros nuevos. Incluso los cartones de la leche cambian para tener historias de asesinatos en sus lados.

Finalmente, en la República Checa, la tradición es azotar. Se realiza el lunes de Pascua por la mañana, cuando los hombres azotan a las mujeres con un látigo especial hecho a mano, denominado pomlázka. El pomlázka consiste en ocho, doce o hasta veinticuatro varas de sauce y es generalmente de medio metro a dos metros de largo y adornado con cintas coloreadas en el extremo. Mientras que el azote puede ser doloroso, el propósito no es causar el sufrimiento. Este rito se lleva a cabo para que los varones exhiban su atracción a las mujeres; incluso puede ocurrir que una mujer no azotada se sienta ofendida. La muchacha azotada da un huevo coloreado al individuo como una muestra de agradecimiento y perdón. Una leyenda dice que las muchachas deben ser azotadas para guardar su salud y fertilidad durante el año próximo. Las mujeres que han sido azotadas pueden obtener venganza por la tarde, cuando les llega el turno de verter un cubo de agua fría en el cuerpo de cualquier varón. Esta costumbre varía levemente en las diferentes regiones de la República Checa.

Foto: Huevos de Pascua Shutterstock

  • Me encanta 0
  • Me divierte 0
  • Me asombra 0
  • Me entristece 1
  • Me enoja 0