Conoce la historia de David Vetter, el niño burbuja

Estar aislado parece sonar fácil y atractivo cuando las personas padecen de muchos problemas, sin embargo, el ser humano desde el momento que nace y hasta los últimos días de vida necesita estar en contacto con otros. Los seres humanos somos sociables por naturaleza, necesitamos del contacto de otros para desarrollarnos de la mejor forma posible. A pesar de esto, muchas veces la vida pone en riesgo este contacto, tal es el caso de David Vetter, quien debido a una extraña enfermedad tuvo que vivir dentro de una burbuja durante 12 años.

David Vetter, mejor conocido como el “niño burbuja”, nació el 21 de septiembre de 1971 afectado por una rara enfermedad llamada Síndrome de Inmunodeficiencia Combinada Severa, SCID (sus siglas en inglés).

Los niños que sufren SCID nacen aparentemente bien. Sin embargo y tras pocos meses, los anticuerpos transferidos por la madre durante el embarazo comienzan a desaparecer y ellos son incapaces de producir anticuerpos propios debido a un problema genético en la médula ósea, estos niños acababan muriendo en meses debido a infecciones masivas.

Una vez que David Vetter nació, tres doctores del Baylor Medical Center de Texas – John Montgomery, Mary Ann South y Raphael – propusieron criar a su hijo en una burbuja estéril hasta que se encontrara una cura para su enfermedad. El proyecto y la investigación serían financiados por el estado. Los padres del niño aceptaron la propuesta.

El día que nació David, en menos de 10 segundos, fue trasladado al interior de una gran burbuja de plástico libre de gérmenes que se convertiría en su hogar para toda la vida. Cualquier objeto, ya fuera un juguete o un biberón, debían pasar un minucioso proceso de esterilización antes de entrar al interior del habitáculo. Sus padres y el resto de personas, solo podían tocarlo a través de unos guantes de plástico instalados en la pared de la habitación burbuja.

En 1977 la NASA destinó 50.000 dólares para construir un traje burbuja que permitiera a David interactuar con “normalidad”. El traje, como si fuera un astronauta en la Tierra, era demasiado engorroso y fue utilizado solo 7 veces.

Dado que el problema genético de David impedía la elaboración de linfocitos T y B, y estas células se producen en la médula ósea, los doctores propusieron destruir la médula del niño y sustituirla por células de un donante sano.

Sus padres rechazaron el tratamiento pero David, quien ya tenía 12 años, manifestó su deseo de realizarlo, y estos terminaron aceptando. Al principio tuvo un buen desarrollo pero con el pasar de los días David comenzó a manifestar fiebre, diarrea y vómitos. Este tuvo que salir de la burbuja y fue atendido en el hospital.

Las pruebas revelaron que el niño había desarrollado un linfoma de Burkitt; un tipo de leucemia producida por el virus de Epstein-Barr. El análisis de las muestras de la intervención reveló trazas del virus en la sangre que había recibido.

Luego de que ocurriera esta situación el estado de salud de David empeoró, entró en estado de coma y posteriormente falleció. Antes de morir tuvo contacto físico con su madre por primera vez en 12 años. Murió el 22 de febrero de 1984.

 

Por María Gabriela Roa | @gabyroab | Culturizando

Con información de: Lavozdelmuro.net

  • Me encanta 0
  • Me divierte 0
  • Me asombra 0
  • Me entristece 10
  • Me enoja 0