¿Quién fue Edmundo de Amicis? (+Frases)

Mar 12, 2017 | Cultura General - Escritores - Frases

Edmundo de Amicis fue un escritor italiano, novelista y autor de libros de viajes. Estudió en un liceo de Turín. Entró a los 16 en la Academia Militar de Módena, donde se recibió de oficial. Resultó ser un gran patriota, incansable viajero y autor de muchas obras.

Su obra se caracterizó por una intrincada mezcla de romanticismo y realismo con un propósito altamente ético en el sentido de orientar al lector siempre hacia el bien. Marruecos (1876), España (1873), Holanda (1874), son algunos de los numerosos libros de viajes que alcanzaron también un gran éxito por la facilidad demostrada por el autor para describir rápidamente los lugares y costumbres que se ofrecen ante su vista. Posteriormente, escribió su exitosísima novela Los Amigos (Gli amici, 1883).

Otro importante suceso de su vida, el cual tuvo gran peso sobre la misma, fue la unión al partido socialista para el cual publicó estudios, como Cuestión Social (Questione sociale, 1894) y dio muchas conferencias.

En Novela de un Maestro (1890), su mirada es amarga y desencantada, algo raro en su habitual estilo. L idioma gentile (1905), una apología de la lengua italiana, demuestra el gran amor que Edmundo no solo demostraba a su patria, sino también a las tradiciones y cultura de la misma.

Otra obra, tal vez la más conocida es Corazón (Cuore) publicada en 1886. Resulta interesante aclarar, que la obra está construida para provocar la emoción y las lágrimas del joven lector. Traducida a múltiples idiomas y llevada al cine, la televisión y a tiras cómicas numerosas veces a través de los años desde su publicación original (entre otras, la serie japonesa de dibujos animados Marco, de los Apeninos a los Andes).

Estas son algunas de sus frases más recordadas:

«Las amistades son como los matrimonios: de cada diez, uno se hace por amor.»

«Una casa sin libros es una casa sin dignidad.»

«El que de pequeño respeta la bandera, sabrá defenderla cuando sea mayor.»

«Por este mundo pasaré solamente una vez, si hay una buena obra que pueda hacer, si hay una buena palabra que pueda decir; haré esa buena obra y diré esa buena palabra, pues ya nunca volveré a pasar por aquí»