¡A comer aceitunas!

Dic 29, 2016 | Bienestar - Vida

Por Erika De Paz |

Las hay verdes o negras, grandes o pequeñas, con semillas o rellenas. Son tan deliciosas que para muchos pueden llegar a ser adictivas. Todos, sin excepción, hemos tenido aunque sea un envase de este alimento en la despensa de nuestra cocina. Y es que son perfectas para sacarnos de apuros cuando tenemos visitas, por eso nunca faltan en las reuniones entre amigos. Las aceitunas son únicas, no tienen reemplazo y, además de exquisitas, son beneficiosas para la salud. Recordemos que de ellas se obtiene el aceite de oliva, un producto sumamente beneficioso para nuestro organismo.

En la Grecia antigua, cultivar este fruto tardaba por lo menos dos décadas. Es un alimento muy popular en España, de hecho este país es el principal productor del mundo de aceitunas. Muchas personas evitan comerlas por la falsa creencia, ampliamente extendida, de que son extremadamente calóricas. Ciertamente, si las consumimos desmesuradamente, terminaremos ingiriendo unas calorías extras totalmente innecesarias para nuestro cuerpo. Pero si somos moderados, este fruto nos permitirá mantener el peso, ya que al comerlas nos sentiremos saciados. Y es que son ideales para calmar el hambre a cualquier hora. Una aceituna tiene tan sólo unas cuatro o cinco calorías. Según los expertos, lo recomendable es ingerir un máximo de siete aceitunas al día.

Las aceitunas son una fuente natural de vitamina A, B y C lo que es bueno para las defensas. También tienen tiamina, una vitamina necesaria para el correcto funcionamiento del sistema nervioso.
Contienen minerales como calcio (en mayor cantidad), sodio, potasio, magnesio y fósforo, además de hierro, lo que las convierten en un alimento ideal para las personas con anemia, pues les permite recuperar los niveles de glóbulos rojos en la sangre. Un dato curioso es que las aceitunas negras poseen mayor cantidad de este mineral que las verdes.

Consumir aceitunas puede prevenir enfermedades cardíacas, ya que aportan grasas monoinsaturadas al organismo. Esto puede reducir el colesterol LDL o “colesterol malo” en la sangre. Por otra parte, tienen altas cantidades de aceites esenciales, Omega 6 y Omega 9: es un alimento con grasas de alta calidad. Comerlas con regularidad permite que tengamos una buena digestión, pues aumenta la producción de jugos gástricos y combate el estreñimiento porque son ricas en fibra. Además ayudan a mantener sana nuestra vesícula biliar.

Las aceitunas también contienen antioxidantes naturales, y son muy buenas para la memoria, ya que tienen un grupo de sustancias químicas llamada polifenoles. De hecho, existen estudios que afirman que consumir diariamente aceitunas mejora la memoria en 25%. Lamentablemente, no están indicadas en aquellos que sufren hipertensión por su alto contenido en sodio.

Todos sabemos que son el aperitivo perfecto porque son sanas y muy deliciosas; por eso, comerlas no tiene desperdicio. Sólo debemos tener cuidado en no exagerar la cantidad que nos llevamos a la boca, pues en ese momento este fruto puede resultar perjudicial para nuestra salud. Utilízalas como ingredientes para tus preparaciones y sigue invitándolas a tus reuniones; ellas nunca te harán quedar mal.

Por Erika De Paz
IG @ERIKADPS

Foto: Aceitunas / Shutterstock